En las últimas semanas, la operadora de casinos físicos Marina del Sol (MDS) compartió datos oficiales que confirman una caída sostenida en la asistencia a las 22 salas de juego reguladas de Chile, tendencia que la empresa atribuye al crecimiento de plataformas de apuestas online que operan sin autorización en el país. El impacto más visible de esta situación se registró en el casino de Talcahuano, región del Biobío, donde la compañía debió reducir en un 30% su personal directo, además de afectar puestos de trabajo indirectos en una zona con una tasa de desempleo que supera el 10%.

La información, presentada por la presidenta del directorio de MDS, Paula Rojas Puga, en una entrevista a medios chilenos, incluye cifras de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) que muestran una baja de 12,1% en la cantidad de visitantes a los casinos nacionales entre enero y agosto de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior. Desde 2023, la caída acumulada en el sector alcanza el 20%, lo que también ha generado una reducción de los aportes tributarios específicos que entregan los operadores a municipalidades y gobiernos regionales.

La ejecutiva aprovechó la instancia para referirse al estado de la tramitación de la regulación del juego online en el Congreso chileno, señalando que la discusión hasta el momento es muy insuficiente al no incorporar la perspectiva de los operadores de casinos físicos con más de 15 años de trayectoria en el mercado. Además, advirtió que el cobro de IVA a plataformas extranjeras no equivale a una legalización, por lo que estos operadores siguen sin cumplir con normativas de juego responsable, fiscalización y acceso restringido a menores de edad que rigen para los casinos presenciales.

Impacto laboral y tributario en regiones

La caída de asistencia a los casinos no solo afecta la rentabilidad de los operadores, sino que también tiene repercusiones directas en las comunas donde estas salas están instaladas, ya que los casinos físicos generan empleo directo e indirecto, además de aportes tributarios que se destinan a proyectos municipales y regionales. Según los datos presentados por MDS, desde 2022 los aportes provenientes del impuesto específico al juego que pagan los operadores cayeron un 18,9% a nivel nacional, y un 14,3% en el caso particular de la empresa.

En el casino de Talcahuano, la reducción de personal directo alcanzó el 30%, con un impacto proporcionalmente mayor en los puestos de trabajo indirectos de la región del Biobío. La ejecutiva recordó que la zona ya enfrenta una difícil situación laboral, con una tasa de desempleo superior al 10% y el cierre de la siderúrgica Huachipato, por lo que el casino podría haber sido un polo de generación de empleo, pero la tendencia actual va en sentido contrario. El fenómeno no se limita a Talcahuano: afecta a los cuatro casinos que opera MDS en el país (Calama, Chillán y Osorno, además del de la región del Biobío), con distintos niveles de impacto según el tamaño de cada sala.

Además del empleo, la caída de actividad ha inhibido a la empresa de invertir en nuevos proyectos en otras comunas, y se suma a que las últimas licitaciones de casinos físicos a nivel nacional se declararon desiertas, lo que evidencia la falta de interés de inversionistas por el sector en su estado actual. Rojas también destacó que los casinos generan inversión en infraestructura, turismo y actividad cultural en las zonas donde operan, por lo que la contracción del sector compromete estos aportes a largo plazo.

La regulación del juego online como factor clave

Para MDS, la causa principal de la caída de asistencia a los casinos físicos es el crecimiento sin control de las plataformas de apuestas online que operan en Chile sin autorización legal. La ejecutiva calificó de contradictoria la decisión de cobrar IVA a estos operadores extranjeros, aclarando que esta medida no equivale a una legalización, por lo que las plataformas siguen sin estar sujetas a las normativas chilenas de juego responsable, fiscalización y protección de usuarios.

Rojas destacó que los casinos físicos regulados por la SCJ tienen un cumplimiento normativo cercano al 100%: no permiten el ingreso de menores de edad, cuentan con programas de prevención de ludopatía y están sujetos a fiscalizaciones periódicas, garantías que no están presentes en las plataformas online no autorizadas. Además, se refirió a la fuerte presencia de publicidad de casas de apuestas en eventos deportivos, señalando que esta inversión publicitaria llega a sectores vulnerables como niños y jóvenes que consumen contenido deportivo, lo que puede generar patrones de juego irresponsables a largo plazo. La ejecutiva evitó especular sobre los motivos detrás de esta fuerte inversión publicitaria, pero reiteró la urgencia de una regulación global que incluya a todos los actores del sector, tanto presenciales como online, para evitar una competencia desigual y proteger a los usuarios.

Implicaciones para los usuarios chilenos

La crisis del sector de casinos físicos y el crecimiento de plataformas de apuestas online no reguladas generan varias consecuencias para los usuarios chilenos, a partir de los hechos confirmados y de inferencias fundadas en los datos presentados:

  • Inferencia 1: Menor acceso a opciones de juego seguro. Si la contracción del sector de casinos físicos se mantiene, los usuarios que prefieran jugar en operadores autorizados por la SCJ tendrán menos opciones disponibles, ya que no se están desarrollando nuevos proyectos ni se están renovando licitaciones. Por el momento, las plataformas online extranjeras que operan en el país no cuentan con autorización legal, por lo que no ofrecen garantías de seguridad de pagos, protección de datos personales ni medidas de prevención de ludopatía obligatorias.
  • Inferencia 2: Riesgo de reducción de aportes a proyectos comunitarios. La caída de los aportes tributarios de los casinos a municipalidades y gobiernos regionales podría implicar menos recursos para proyectos sociales, de infraestructura y culturales en las comunas donde operan estas salas, especialmente en zonas con mayor vulnerabilidad económica como Talcahuano, Calama, Chillán y Osorno.
  • Inferencia 3: Mayor exposición de públicos vulnerables a riesgos de juego problemático. La publicidad de apuestas en eventos deportivos, combinada con la falta de regulación de plataformas online, aumenta el riesgo de que niños, jóvenes y personas con vulnerabilidad económica accedan a ofertas de juego sin las medidas de protección que existen en los casinos físicos, lo que podría derivar en un aumento de casos de ludopatía en el largo plazo.

Por el momento, la única forma de acceder a juegos de azar con garantías regulatorias en Chile es a través de los casinos físicos autorizados por la SCJ, ya que las plataformas online extranjeras operan sin autorización y no están sujetas a las normativas locales de protección a usuarios.

Fuentes

Juego responsable

Este contenido es informativo y no garantiza resultados. Las apuestas implican riesgo de pérdida. Participa solo si eres mayor de 18 años, define límites de tiempo y dinero, y busca ayuda profesional si el juego deja de ser una actividad recreativa.